Cuatro años después de sorprender al circuito cinematográfico al obtener el Premio Caballo de Oro a Mejor Dirección con Flores y Frutas, la directora y guionista Clara Law y su socio creativo y de vida Fong Ling-cheng regresaron al Premios Caballo de Oro con una secuela inesperada: El Mar de Niebla. El retorno no fue una continuación planificada, sino la necesidad —según explican— de dialogar con la diáspora hongkonesa asentada en Taiwán y Australia. Law, nominada en cuatro ocasiones al premio a Mejor Dirección por títulos como Amor en tierra extranjera, Luna de otoño, Vida flotante y Como un sueño, llevaba más de una década sin exhibiciones comerciales en Taiwán. Su reaparición en 2021 con Flores y Frutas —una producción de bajo presupuesto y fuerte impronta poética— le valió finalmente el máximo reconocimiento del certamen. Ruptura con el sistema y apuesta por la producción propia Desde Flores y Frutas, Law y Fong optaron por abandonar el circuito comercial para trabajar con equipos mínimos, actores no profesionales y plena autonomía creativa. El Mar de Niebla fue filmada en Taiwán y Australia con un equipo de menos de cinco personas, incluidos ellos mismos. El objetivo, señalan, fue recuperar los orígenes del cine y romper con la lógica de repetición impuesta por el mercado. “Buscamos originalidad; no queremos repetir fórmulas. La creación se ha convertido en complacer a otros y no en lo que deseamos hacer”, afirmó Law, explicando su distancia definitiva de las exigencias de la industria y los inversionistas. Trayectorias marcadasLeer +
Clara Law y Fong Ling-cheng: el regreso independiente que desafía a la industria del cine asiático

Cuatro años después de sorprender al circuito cinematográfico al obtener el Premio Caballo de Oro a Mejor Dirección con Flores y Frutas, la directora y guionista Clara Law y su socio creativo y de vida Fong Ling-cheng regresaron al Premios Caballo de Oro con una secuela inesperada: El Mar de Niebla. El retorno no fue una continuación planificada, sino la necesidad —según explican— de dialogar con la diáspora hongkonesa asentada en Taiwán y Australia.
Law, nominada en cuatro ocasiones al premio a Mejor Dirección por títulos como Amor en tierra extranjera, Luna de otoño, Vida flotante y Como un sueño, llevaba más de una década sin exhibiciones comerciales en Taiwán. Su reaparición en 2021 con Flores y Frutas —una producción de bajo presupuesto y fuerte impronta poética— le valió finalmente el máximo reconocimiento del certamen.
Ruptura con el sistema y apuesta por la producción propia
Desde Flores y Frutas, Law y Fong optaron por abandonar el circuito comercial para trabajar con equipos mínimos, actores no profesionales y plena autonomía creativa. El Mar de Niebla fue filmada en Taiwán y Australia con un equipo de menos de cinco personas, incluidos ellos mismos. El objetivo, señalan, fue recuperar los orígenes del cine y romper con la lógica de repetición impuesta por el mercado.
“Buscamos originalidad; no queremos repetir fórmulas. La creación se ha convertido en complacer a otros y no en lo que deseamos hacer”, afirmó Law, explicando su distancia definitiva de las exigencias de la industria y los inversionistas.
Trayectorias marcadas por el exilio y la identidad
Nacida en Macao y criada en Hong Kong, Clara Law desarrolló una filmografía centrada en personajes geográfica y espiritualmente desplazados. Obras como Luna de otoño y Vida flotante integran la llamada “Trilogía del inmigrante”, reconocida por su exploración del desarraigo.
Fong Ling-cheng, por su parte, inició su carrera en la televisión y alcanzó notoriedad con filmes como La mujer desenfrenada de la dinastía Tang y Kawashima Yoshiko, antes de consolidar su asociación creativa con Law.
El punto de quiebre con la industria
El desencanto definitivo llegó con The Detective (2015), producción marcada por retrasos, cambios de elenco, incumplimientos financieros y una filtración prematura de una versión inconclusa. “Fue la peor pesadilla para un director”, recordó Fong. La experiencia, en un contexto de boom del mercado cinematográfico chino, evidenció —según relatan— la subordinación del cine a operaciones financieras ajenas a su contenido artístico.
Cambios globales y el estrechamiento del cine de autor
Law y Fong observan que la comercialización global del cine de autor redujo los espacios para producciones independientes, especialmente tras la entrada de grandes estudios al circuito artístico. Ejemplos como Luna de otoño —ganadora del Leopardo de Oro en Locarno y considerada una de las 100 películas imprescindibles de Hong Kong— contrastan con el escenario actual, donde competir por fondos y exhibición resulta cada vez más complejo.
Aun así, la cineasta asume el desafío: “Si este es un callejón sin salida, hay que salir y hacer las propias cosas. Eso es más divertido”.
Desde la Revolución de los Paraguas de 2014 hasta Flores y Frutos Cayendo y Ondas en el Mar de Niebla, la cineasta Clara Law y su colaborador creativo Fong Ling-cheng han construido un proyecto cinematográfico profundamente marcado por el exilio, la pérdida de identidad y la reconexión cultural en tiempos de incertidumbre.
Con el propósito de filmar con total independencia, ambos aprendieron —ya superados los cincuenta años— edición, mezcla y etalonaje digital a través de tutoriales en línea, transformando su hogar en Australia en un estudio de postproducción. Flowers and Fruits Fall fue su primer ensayo bajo este enfoque “hazlo tú mismo”, cuya proyección confirmó que la calidad técnica era plenamente viable fuera de los márgenes industriales.
El impacto del Movimiento de los Paraguas
Más allá de la preparación técnica, el verdadero impulso creativo surgió del impacto emocional del Movimiento de los Paraguas en Hong Kong, cuyos efectos resonaron incluso entre quienes ya vivían fuera del territorio. Law y Fong describen la sensación de que un espacio familiar había perdido la libertad que lo definía, especialmente para los jóvenes, muchos de ellos separados de sus familias durante la movilización.
Para los realizadores, el movimiento no representó solo un episodio político local, sino una expresión de la condición histórica del pueblo chino contemporáneo, entendida no como un régimen, sino como una continuidad cultural que se remonta a Sun Yat-sen.
Historia personal y memoria colectiva
Law recuerda episodios decisivos que marcaron su conciencia histórica: desde la represión de Plaza de Tiananmén en 1989 hasta las negociaciones entre Margaret Thatcher y Deng Xiaoping sobre el futuro de Hong Kong en los años ochenta. En ese contexto, la identidad individual aparece desdibujada por decisiones históricas ajenas.
En Flores y Frutos Cayendo, la directora entrelaza las experiencias de los jóvenes hongkoneses con referencias históricas como Yang Quyun, el levantamiento revolucionario de Guangzhou y episodios ocurridos en Macao durante los años sesenta, subrayando la conexión inseparable entre vidas individuales y destino nacional.
Investigación, diáspora y creación orgánica
Tras esta obra, el proyecto continuó con Ondas en el Mar de Niebla, presentada en el Premios Caballo de Oro, motivada por la migración masiva de hongkoneses hacia Taiwán y Australia. La investigación de campo incluyó talleres en la Universidad Nacional de las Artes de Tainan y el hallazgo de la música tradicional Nanguan, preservada en Taiwán, que se integró orgánicamente a la narrativa fílmica.
Durante este proceso, la muerte del escultor Lafin Sawmah, esposo de la artista hongkonesa Heidi Yip, fue incorporada al relato con su consentimiento, ampliando la reflexión hacia la finitud de la vida y la búsqueda de lo trascendente.
Taiwán como refugio cultural
Para Law y Fong, Taiwán se convirtió en un espacio singular de preservación cultural y calidez humana, donde reconocen valores asociados al li confuciano —la cortesía y el cuidado del otro— que consideran debilitados en otras sociedades contemporáneas. Experiencias cotidianas de solidaridad, relatan, les revelaron una forma de convivencia que aún sobrevive en la isla.
Al volver a Hong Kong en 2023, en contraste, percibieron un ambiente más hostil y una ciudad transformada, donde muchos permanecen no por elección, sino por falta de alternativas.
Suscríbete a nuestro Newsletter
Recibe gratis las noticias clave del día en tu correo











