El guitarrista galés Chris Buck consolidó su ascenso internacional con una gira por Estados Unidos, donde desplegó un refinado sonido blues-rock sustentado en una cuidada selección de guitarras, amplificadores y pedales.
Chris Buck: del fenómeno de YouTube al Royal Albert Hall con un sonido blues-rock de autor

El guitarrista galés Chris Buck no tardó en dar el salto desde los videos en YouTube a los grandes escenarios internacionales, incluyendo el histórico Royal Albert Hall. A comienzos de este año, Buck llevó a su banda Cardinal Black a Estados Unidos para una breve gira que incluyó una presentación en Basement East, en Nashville.
Previo al concierto, el músico conversó con John Bohlinger, de Premier Guitar, para detallar los elementos que hoy definen su sonido blues-rock, una propuesta que combina tradición, criterio técnico y personalidad propia.
La Yamaha Revstar dorada: identidad sonora y estética
Uno de los sellos más reconocibles de Buck es su Yamaha Revstar con tapa dorada, instrumento que se ha convertido en su marca registrada. Construida por el taller de Yamaha en Calabasas, California, la guitarra llegó a sus manos durante el NAMM 2020.
Basada en las especificaciones de la RS502, cuenta con dos pastillas P-90, selector de tres posiciones, puente envolvente y cuerpo con cámaras internas. Buck destaca que este modelo carece de la “carga histórica” de una Stratocaster o una Les Paul, lo que le permite tocar con mayor libertad expresiva.
Cuerdas, púas e influencias
El guitarrista utiliza Ernie Ball Mega Slinky (.0105–.048) y púas Jim Dunlop Tortex de 1,14 mm, una elección inspirada en su admiración por Slash. Esta combinación le entrega resistencia, ataque definido y control dinámico.
Guitarras alternativas y respaldo en gira
Ante la necesidad de contar con un respaldo durante la gira, Buck recurrió a Mark Agnesi, de Gibson, quien le facilitó una Les Paul Junior Double Cut Reissue de 1958, equipada con una única pastilla P-90. A ello se sumó una Firehawk estilo Firebird del fabricante francés Springer, inspirada en el guitarrista Scott Holiday, de Rival Sons.
Amplificadores: combinación clásica con carácter moderno
En Nashville, Buck utilizó una configuración dual-mono con un Victory V40 Deluxe y un Fender Deluxe Reverb modificado, prestado por Zach Broyles, de Mythos Pedals. El primer canal recrea el carácter de un Bassman, mientras que el segundo ofrece el clásico sonido Deluxe Reverb, logrando un balance entre calidez vintage y definición moderna.
Pedalera: un laboratorio sonoro en dos niveles
Aunque compacta en espacio, la pedalera de Buck es extensa en posibilidades. Incluye un Dunlop Cry Baby, el ThorpyFX Electric Lightning —su overdrive principal—, además de pedales de Mythos, Analog Man, Origin Effects, Universal Audio y Boss, entre otros.
La cadena se completa con delays y reverbs avanzadas, gestionadas por un Line 6 HX Stomp XL, un UA Starlight Echo Station y un Boss RE-202 Space Echo, todo controlado por un GigRig G3 y montado sobre pedaleras Schmidt Array.
Un sonido en constante evolución
Lejos de una aproximación puramente nostálgica, Chris Buck construye su sonido desde el respeto por el blues-rock clásico, pero con una mirada contemporánea. Su paso de creador digital a guitarrista de escenarios emblemáticos confirma una evolución sostenida, respaldada por criterio técnico, musicalidad y una identidad claramente definida.
Suscríbete a nuestro Newsletter
Recibe gratis las noticias clave del día en tu correo











