Un informe del INE reveló que más de la mitad de los microemprendedores en Chile opera de manera informal, fenómeno asociado al desconocimiento y a barreras de formalización.
Más del 54% de los microemprendedores en Chile opera de manera informal, según el INE

A fines del año pasado, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó que en Chile existen 1.998.178 microemprendedores, definidos como personas que trabajan por cuenta propia o son dueños de empresas con hasta 10 trabajadores.
Uno de los datos más relevantes del estudio es que el 54,2% desarrolla su actividad económica de manera informal, es decir, sin estar registrado ante el Servicio de Impuestos Internos (SII) ni contar con un sistema contable que permita separar los gastos del negocio de los del hogar.
Mayor informalidad entre mujeres y sectores primarios
El informe muestra que la informalidad es más frecuente entre mujeres (59%) que entre hombres (51%). Asimismo, presenta una mayor prevalencia en actividades del sector primario, como agricultura, pesca, ganadería, electricidad, gas, agua y pequeña minería, donde alcanza 74,3%.
En otros rubros, la informalidad también se mantiene elevada, especialmente en construcción (67,9%) y manufactura (63,6%).
Informalidad no siempre responde a una decisión deliberada
A partir de estos resultados, Claudio Carrasco, CEO de Kickoff.cl, plataforma especializada en formalización y acompañamiento de emprendedores, explicó que la informalidad no debe interpretarse automáticamente como una conducta intencional.
“Cuando una parte importante de los emprendedores comienza por necesidad, la informalidad muchas veces no es una decisión consciente. En muchos casos responde a desconocimiento, temor o a la percepción de que formalizarse es complejo, costoso o poco urgente”, señaló.
Principales razones para no formalizarse
De acuerdo con el INE, entre las razones más mencionadas para no formalizar un emprendimiento destacan:
- “El negocio es demasiado pequeño y/o la actividad es poco frecuente” (52,5%).
- “El registro no es esencial para el funcionamiento del negocio” (20,2%).
Estos argumentos reflejan una subvaloración de la formalización en las primeras etapas del emprendimiento.
Barreras tributarias y desconocimiento del sistema
En la misma línea, Gonzalo Lucero, abogado tributario de SL Abogados, sostuvo que el problema no siempre está en la intención de operar de manera informal, sino en errores iniciales y en una comprensión incompleta del sistema tributario.
“Muchas personas comienzan a generar ingresos sin tener claridad sobre cuándo corresponde iniciar actividades o cuáles son las consecuencias de no hacerlo oportunamente. No siempre se trata de evasión, sino de desconocimiento o de una percepción errónea del sistema”, explicó.
Lucero advirtió que el inicio de actividades no es un trámite accesorio, sino un hito clave que establece derechos y obligaciones frente al Estado.
Consecuencias de la informalidad
Los expertos coinciden en que la informalidad:
- Limita la emisión de documentos tributarios.
- Dificulta el acceso a financiamiento.
- Impide acreditar ingresos ante terceros.
- Restringe la posibilidad de contratar con empresas grandes o con el Estado.
- Expone a fiscalizaciones y sanciones evitables.
“Formalizar no debería percibirse como un castigo, sino como una herramienta para crecer y proyectar el negocio en el tiempo”, concluyó Carrasco.
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