Una investigación periodística reveló el funcionamiento de “Mega Ahorro”, un supuesto supermercado virtual que operaba a través de redes sociales y que es investigado por presuntas estafas a consumidores, principalmente adultos mayores, mediante ventas de mercadería que nunca eran entregadas.
Revelan millonaria estafa con supermercado virtual falso que engañaba a adultos mayores

Revelan funcionamiento de supermercado virtual falso que operaba por Facebook
Una investigación reveló el funcionamiento de un supermercado virtual falso que, pese a aparentar ser una empresa formal, nunca existió físicamente y era utilizado por una red de estafadores para engañar principalmente a adultos mayores.
La plataforma operaba bajo el nombre de Mega Ahorro y difundía publicaciones a través de redes sociales, especialmente Facebook, ofreciendo productos de primera necesidad, artículos de aseo y mercadería a precios considerablemente más bajos que los del mercado.
Las víctimas realizaban transferencias bancarias creyendo concretar compras legítimas, pero los productos jamás eran entregados.
Según los antecedentes recopilados en el reportaje, la estructura fraudulenta incluso enviaba facturas electrónicas y mantenía contacto telefónico permanente con los compradores para aparentar legalidad y generar confianza.
Adultos mayores fueron las principales víctimas de la estafa
El caso afectó principalmente a adultos mayores y personas que buscaban ahorrar dinero comprando mercadería a bajo costo a través de internet.
Una de las víctimas relató que decidió adquirir productos para iniciar un pequeño negocio familiar, realizando transferencias cercanas a los $500 mil.
“Pedí que me mandara la factura. Me mandó una factura que no estaba bien hecha porque venía solamente la descripción de los productos, pero no venía el valor unitario”, relató Ximena Muñoz.
La afectada explicó además que los datos bancarios entregados para concretar las transferencias estaban asociados a una supuesta contadora identificada como Carla Daniela Gómez León.
Con el paso del tiempo, descubrió que la persona ya registraba denuncias previas vinculadas a presuntas estafas similares.
El caso evidencia cómo organizaciones dedicadas al fraude digital aprovechan la vulnerabilidad económica y tecnológica de adultos mayores para concretar engaños mediante plataformas aparentemente legítimas.
Red de estafas solicitaba nuevos pagos por “seguros” de despacho
De acuerdo con los testimonios recopilados, luego de efectuarse las primeras transferencias comenzaban nuevas exigencias de dinero relacionadas supuestamente con seguros de transporte y despacho.
Una de las víctimas explicó que recibió una llamada telefónica de un supuesto transportista que afirmaba encontrarse afuera de su domicilio con el pedido.
“Me llama un caballero y me dice: ‘Señora, estamos acá, yo soy el del camión y le tengo su pedido, pero usted no ha hecho el pago del seguro’”, relató.
Las víctimas sostenían que dichas condiciones jamás aparecían informadas previamente durante el proceso de compra.
El mecanismo utilizado por la red consistía en aumentar progresivamente las exigencias económicas una vez que los compradores ya habían transferido parte importante del dinero.
“Imagínate lo que significa para nosotros, yo y mi marido, los dos con cáncer, con una miseria de pensión”, señaló la afectada.
Facturas utilizaban RUT vinculado a Walmart
Uno de los antecedentes más relevantes detectados durante la investigación fue que el RUT incorporado en las facturas emitidas por el supuesto supermercado virtual falso no correspondía a Mega Ahorro, sino a Walmart, empresa controladora de Walmart y de la cadena Lider.
Consultada por el reportaje, la compañía informó que presentará acciones legales.
“Solicitaremos el bloqueo de la plataforma que hace mal uso de nuestras marcas, además de evaluar la presentación de una denuncia formal ante la autoridad competente”, indicaron mediante un comunicado.
El uso fraudulento de marcas reconocidas constituye una práctica frecuente en delitos de estafa digital, debido a que permite generar confianza en consumidores y aparentar legitimidad comercial.
Dirección publicada por Mega Ahorro nunca existió
Otro elemento que levantó sospechas fue la dirección utilizada por la plataforma fraudulenta.
El supuesto supermercado señalaba funcionar en Américo Vespucio 400, comuna de Pudahuel.
Sin embargo, al acudir al lugar, se constató que allí nunca operó un supermercado con el nombre de Mega Ahorro.
Desde Bodegas San Francisco también confirmaron desconocer completamente la existencia de dicha empresa y señalaron que denunciaron el uso indebido y fraudulento de la dirección.
“Hemos actuado proactivamente denunciando los hechos ante las autoridades competentes y colaborando en las investigaciones”, indicaron.
Fiscalía Occidente y Sernac investigan denuncias por fraude digital
El caso actualmente es investigado por la Fiscalía Occidente, mientras que el SERNAC confirmó haber recibido múltiples denuncias relacionadas con el supuesto supermercado virtual.
La investigación busca establecer la identidad de las personas detrás de las cuentas bancarias utilizadas para concretar las transferencias y determinar la eventual existencia de una organización dedicada sistemáticamente a estafas digitales.
Asimismo, las autoridades deberán determinar posibles delitos vinculados a estafa, uso fraudulento de marcas comerciales, falsificación de documentos y eventuales ilícitos informáticos.
El caso vuelve a evidenciar el aumento de fraudes cometidos mediante redes sociales y plataformas digitales que aparentan operar formalmente para captar víctimas.
Conclusión
El caso del supermercado virtual falso Mega Ahorro refleja el crecimiento sostenido de las estafas digitales desarrolladas mediante redes sociales y plataformas electrónicas que simulan operar como comercios legítimos.
Desde una perspectiva jurídica, los hechos podrían configurar diversos delitos contemplados en la legislación penal chilena, incluyendo estafa, falsificación de documentos mercantiles, uso indebido de marcas registradas y eventuales ilícitos informáticos asociados a fraude electrónico.
La utilización de facturas aparentemente válidas, la suplantación de identidad comercial y la incorporación de RUT vinculados a grandes empresas evidencian mecanismos cada vez más sofisticados destinados a generar confianza en consumidores y facilitar transferencias de dinero.
El caso adquiere además especial gravedad debido a que las principales víctimas fueron adultos mayores, segmento especialmente vulnerable frente a delitos informáticos y engaños desarrollados mediante plataformas digitales.
La investigación también pone nuevamente en discusión los desafíos asociados a la fiscalización de comercio electrónico informal difundido a través de redes sociales como Facebook, donde organizaciones criminales logran operar utilizando publicidad segmentada y perfiles aparentemente legítimos.
Asimismo, el uso fraudulento de nombres comerciales y direcciones inexistentes podría abrir nuevas acciones judiciales por parte de empresas afectadas, especialmente en materias vinculadas a propiedad industrial y protección de marcas.
Desde una perspectiva institucional, el caso refuerza la importancia de fortalecer mecanismos de educación digital y prevención de fraudes electrónicos, particularmente respecto de consumidores de mayor edad que suelen ser objetivo frecuente de este tipo de engaños.
La causa continuará ahora bajo investigación de la Fiscalía Occidente, organismo que deberá establecer la identidad de los responsables y determinar la eventual existencia de una estructura organizada dedicada sistemáticamente a cometer estafas mediante plataformas digitales.
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